¿Cuáles son las carreras mejor y peor pagadas en el país?

Top 5 de las carreras mejor y peor pagadas

ComparaCarreras.org es una herramienta en línea del IMCO que ofrece datos sobre cuánto ganan, en qué trabajan y qué puestos ocupan los egresados de 55 grupos de licenciaturas y 19 carreras técnicas.

Las carreras más populares este año son administración de empresas, derecho, contabilidad, formación docente para primaria y ciencias de la computación. Pero su fama no es directamente proporcional a su rentabilidad.

Las mejor pagadas son medicina, ingeniería civil, minería y extracción, ciencias políticas y arquitectura. En contraste, las de menor salario son orientación educativa, formación docente para educación inicial o especial, trabajo social, lenguas extranjeras y rehabilitación física.

Aunque hay diferencias de ingreso dentro de las mismas carreras. En lenguas extranjeras, por ejemplo, el ingreso menor ronda los 6,400 pesos al mes, pero hay profesionistas que llegan a percibir hasta 30,200 pesos.

En psicología, el salario base es de 6,500 pesos que se elevan a 61,000 pesos, según la experiencia y puesto del profesional. En ingeniería civil el salario ronda los 9,000 pesos y hay casos de ingenieros que ganan hasta 123,700 pesos mensuales.

Ciencias ambientales, por otro lado, ofrece un salario mínimo de 9,500 pesos al mes, con posibilidad de obtener hasta 52,100 pesos, mientras que en medicina, lo menor que se ve en el mercado son 10,800 al mes y lo máximo 108,500 pesos. Es la carrera donde los egresados pueden percibir 133% más que en el resto de las carreras profesionales.

La tasa promedio de desempleo de los egresados de licenciatura es de 4.6%. Sin embargo, por carrera, las de mayor desempleo son minería y extracción, economía, ingeniería química, criminología e ingeniería en protección del medio ambiente.

“Hay inversiones más riesgosas que otras. Minería y extracción es la carrera con mayor tasa de desempleo, de 19.5%, pero es la tercera mejor pagada. Hay una demanda muy acotada de las personas que tienen esta área de especialización, ya sea para trabajar en una mina o en el sector petrolero, aunque una vez que logras entrar seguramente te puede ir muy bien por el nivel de sofisticación y de conocimientos que requiere”, explica Masse.

Las de menor desempleo son formación docente para programas generales, formación docente para primaria y formación docente para educación media superior. No obstante, estas carreras están entre las peor pagadas y también son las que tienen menor tasa de informalidad.

Por otro lado, las carreras con menor número de egresados son formación para medio superior, ingeniería en protección del medio ambiente, ciencias sociales en programas multidisciplinarios, ciencias ambientales y manufactura, enfocada en procesos y programas multidisciplinarios.

Un dato relevante es que las carreras con mayor proporción de mujeres siguen siendo las de formación docente para preescolar, formación docente para educación inicial y trabajo social. Su poca participación en carreras de ciencia y tecnología supone no solo un problema de género sino de escasez de talento.

De acuerdo con el estudio Talento TI: Competitividad STEM en América Latina, de PageGroup, en 2025, 3.5 millones de profesionales especializados en STEM serán demandados en la región. Hoy, la cantidad de graduados en estas carreras frente al potencial de empleabilidad evidencia la necesidad de que haya más talento de este tipo.

¿Qué hacer después del bachillerato?

Elegir qué hacer después del bachillerato es una decisión que marca el inicio de la vida profesional. En México, una de cada tres personas que concluyen su educación media superior no continúa su formación académica, según datos del IMCO.

Sin embargo, los trabajadores con licenciatura ganan 78% más que aquellos que solo tienen el bachillerato y también acceden a mejores puestos de trabajo. Por cada 100 pesos que gana un egresado de bachillerato, un licenciado percibe 178 pesos y además tiene tres veces más probabilidad de seguir creciendo dentro de las organizaciones.

Pero conforme avanza el nivel escolar se reduce el número de estudiantes. De cada 100 que entran a la primaria, 81 llegan al bachillerato y 39 a la universidad, de los cuales solo 26 la terminan. Esto impacta en las posibilidades laborales que puedan tener.

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